Así fue la inauguración de Entre Bastidores de Enrique Carrazoni

Lejos del ruido del aerosol y las maniobras provocadoras del grafiti, Enrique Carrazoni propone una mirada silenciosa, enigmática y sugerente sobre la realidad de las fallas. Se trata de una mirada crítica, en términos puramente estéticos, que huye de tópicos multicolor y plantea una reflexión en torno a la vivencia de las fallas en el día a día de los ciudadanos, centrada en el momento de los preparativos previos a la plantà, donde los monumentos se amontonan por piezas en la calle, envueltos aún en plástico, entre bastidores y sacos de arena, reclamando una atención teñida de expectación.

Empleando la técnica cinematográfica de la “noche americana”, un tratamiento de la luz que remite a la enigmática nocturnidad del cine de los años cincuenta y sesenta, como en A Touch of Evil (Sed de mal), de Orson Welles, el fotógrafo configura unas composiciones que quedarían en algún lugar entre las escenografías del cine apocalíptico en la estela de The War of the Worlds (La guerra de los mundos), las alusiones al misterioso orden clásico de las plazas metafísicas de Giorgio De Chirico y el lenguaje del fotomontaje de Josep Renau, con todo su potencial comunicativo y estimulador.  

Se produce así un giro semántico en la interpretación de la monumentalidad y la dimensión pública de las fallas, alejándose de la estridencia y la sátira propias de los ninots para envolverlos en un inquietante halo de incertidumbre que propicia una verdadera metafísica de la tramoya y trascender así más allá del dominio de la fiesta.

 

Boye Llorens Peters
Valencia, febrero 2019