La construcción del individuo en Infirmes

Hoy se inaugura en el instituto Cervantes de Nueva York el trabajo ganador de la quinta edición del Máster en Fotografía: Producción y creación, Infirmes, de Berena Álvarez.  Se tejió bajo la frase de Theodor W. Adorno “El arte es la antítesis social de la sociedad”. Trabajo supervisado por el director de espai d’art fotogràfic , Nicolás Llorens y el fotógrafo internacional Philipp Scholz Rittermann.

Un año antes de su realización, su autora, presenta Gossypium, trabajo final de estudios del Diploma de Estudios Fotográficos de espai d’art fotogràfic, en donde ya toma conciencia sobre las cuestiones de género. Convirtiendo, de este modo, a “Infirmes”, en la continuación de esta preocupación. Inquietud, en esta ocasión, madurada formal y conceptualmente.

Las fotografías de  Berena Álvarez, no son composiciones sencillas, ni en cuanto a la imagen en sí, ni al montaje ni en su concepto.

Cada retrato consta de dos planos diferentes: distintos espacios y distintos ángulos del retratado. Y a su vez, cada uno de estos planos muestra un retrato compuesto de cientos de imágenes. Dos planos que se superponen, por medio de transparencias, formando una unidad. En otras palabras, “Infirmes” nos muestra el camino de lo múltiple hacia lo uno, pero también el sentido inverso, desde el retrato individual hasta la construcción múltiple del sujeto. Y éste es, precisamente,  el camino que a Berena Álvarez le interesa, la dirección en la que quiere que nos fijemos. La construcción del individuo, del sujeto, del retratado a partir de la multiplicidad de espacios institucionales, que nos sitúan en una determinada norma, en un concreto modelo social a lo largo de nuestro proceso de socialización.

Quienes conocemos la trayectoria de Berena Álvarez, sabemos que del otro lado del objetivo suele situarse como tema principal la figura humana, tanto en sus proyectos personales como en sus  trabajos profesionales. “Infirmes” no es una excepción. Sin embargo, en esta ocasión, da un paso más y comienza a tratar espacios, edificios que requieren de un gran esfuerzo para aquel que no está acostumbrado a la fotografía de arquitectura.

Me parece interesante resaltar este esfuerzo, ya que le obligó a crecer y a perfilar su identidad como fotógrafa y por lo tanto, también como persona. Y de esto es, precisamente, de lo que en el fondo nos habla “Infirmes”, de la construcción del individuo.

Los retratos de “Infirmes” esconden imágenes de espacios, de instituciones, que construyen las identidades de las personas que curiosamente son quienes crean esas instituciones, esas normas. Es un circulo cerrado difícil de escapar.

Es quizás paradójico, pero, precisamente, el esfuerzo de fotografiar esos edificios la han formado también como fotógrafa de igual modo que esas instituciones forman la identidad de sus retratos. Como decía, es difícil de escapar de este círculo cerrado. Y precisamente, por ello, la importancia de fotografías como las de Berena Álvarez. Trabajos que nos ayudan a descubrir esas trampas que vamos tejiendo en nuestra sociedad. Y sin darnos cuenta vamos ampliando. “Infirmes”, es una de esas exposiciones con las que nos deleitamos formalmente y con las que disfrutamos intelectualmente. Sus fotografías no nos van a dejar indiferentes, nos darán mucho que pensar y nos dejarán inquietos al descubrir lo difícil que resulta salir de ese circulo cerrado.