Una exposición sobre el consumismo voraz llega a la escuela

«Siempre encuentro en el exceso una falta de sentido común y una falta de responsabilidad», explica Emilio Andrés Codina. Este fotógrafo, que estuvo durante quince días en la cuna del consumismo, los Estados Unidos, ha sabido captar a la perfección las consecuencias de la mano del hombre en un país tan desarrollado. Su proyecto “Consumismo y abandono. Impacto del hombre en su entorno” se inaugura el próximo viernes 23 de noviembre a las 20 horas en Espai d’Art Fotogràfic (c/Torno del Hospital, 19) de Valencia.

La muestra, que también estuvo presente en el Centro Cultural La Nau y en la Facultad de Farmacia de la Universitat de València, se podrá ver hasta el 16 de enero en la escuela de fotografía. Este trabajo fue seleccionado por un jurado compuesto por Francesc Vera, Román de la Calle y Tomás Llorens para que Espai d’Art Fotogràfic financiase la publicación de un monográfico y la producción de la obra.

Las imágenes se centran en el contaminado lago Salton Sea, del estado de California en los Estados Unidos. En otra época, este lugar aspiraba a convertirse en un núcleo turístico de excepción y, ahora, se alza como un paraje fantasmal en mitad de la nada. «La salinidad, la falta de oxígeno y los productos químicos de las industrias y de los campos agrícolas del entorno han hecho que sea un espacio muerto», destaca Emilio Andrés Codina. Un lago denigrado por el ser humano en un entorno olvidado y abandonado, que se contrapone al ilustre “sueño americano” que representa el continente. Allí, se encuentran embarcaciones semienterradas, parcelas en venta, casas derruidas, etc., en definitiva, unas construcciones inicialmente prometedoras en un lugar estancado en el tiempo.

Reflexionar sobre los abusos del consumo humano y sobre los efectos que conllevan en el entorno, ése es el objetivo principal de esta exposición resultado del trabajo de Máster en Fotografía de Espai d’Art Fotogràfic. La serie elaborada bajo la supervisión del director de la escuela, Nicolás Llorens, y del fotógrafo internacional, Philipp Scholz Rittermann, invita a repensar nuestras acciones en un mundo globalizado e interconectado. De esta forma, este proyecto fotográfico intenta transmitir la responsabilidad que debemos asumir sobre nuestros actos y propicia una mejora de nuestra conciencia medioambiental.